Mexico: Informacion, investigaciones y articulos medicos sobre Lupus y otras enfermedades autoinmunes
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2/12/18
Lupus, la enfermedad grave que muchos ignoran [2-12-18]
Lupus, la enfermedad grave que muchos ignoran
“Lupus es una enfermedad que ataca el sistema inmune, esta afecta más a la población femenina”
las2orillas.co.-María Alejandra Hoyos Cardozo
En Colombia a finales del una enfermedad que afecta el sistema inmune y es crónica, el lupus eritematoso sistémico más conocido como “LES”, este es uno de los más graves y principalmente puede afectar la piel, las articulaciones, los tendones, algunos órganos del cuerpo como lo son, el cerebro, el corazón, los pulmones y los riñones.
La causa de este mal nadie la conoce, pero es evidente que no es una enfermedad contagiosa, a veces un estrés intenso o el simple hecho de sufrir alguna infección importante puede actuar como un desencadenante de la enfermedad, aunque ninguno de los dos se puede considerar como una su causa principal, esto lo dice la directora de la FUNDACIÓN MANOS UNIDAS POR EL LUPUS, Claudia Vásquez.
Los síntomas varían según la persona, en algunas pueden aparecer y desaparecer, y en otras los síntomas siguen. El “LES” casi siempre afecta las articulaciones de los dedos de las manos, las muñecas y las rodillas, otros síntomas comunes en esta enfermedad son: fatiga, pérdida del cabello, úlceras bucales, sensibilidad a la luz solar, fiebre sin ninguna causa, inflamación de los ganglios y la más importante erupción cutánea, la cual se da en forma de mariposa en las mejillas de la cara y en puente nasal, la dermatóloga y especialista en el cuidado de la piel Claudia morales resalta que “esta enfermedad afecta demasiado la piel y para esto hay que usar bloqueador solar medicado con un 100% de protección”.
El tratamiento actualmente para el lupus son los corticoides, estos también causan efectos secundarios como la infertilidad en las personas, muchas mujeres con “LES” pueden quedar embarazadas y tener sus hijos saludables, sin embargo, la presencia de anticuerpos contra esta enfermedad aumenta el riesgo de un aborto espontáneo.
María paula Sánchez, reumatóloga del Hospital universitario mayor Mederi “sugiere que las personas que tengan estos síntomas visiten el médico, para así evitar que la enfermedad avance, y mirar en qué grado e encuentra, aunque hay casos en que la enfermedad es silenciosa, pero en cualquier momento puede despertar”.
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25/11/18
Enfermedades Autoinmunes en aumento: ¿qué las provoca?
Enfermedades Autoinmunes en aumento: ¿qué las provoca?
La genética y las emociones son los principales desencadenantes, pero no los únicos. ¿Qué debemos saber sobre estas enfermedades que pueden afectar seriamente el sistema inmune?
zonanortevision.com.ar
Problemas emocionales, situaciones de angustia, ira o dolor. Estas situaciones, sostenidas en el tiempo, pueden dañar gravemente al organismo. En el transcurso de la atención clínica se ha observado que la mayoría de los pacientes que poseen una enfermedad autoinmune, por lo general, poseen algún problema a nivel emocional o están atravesando una situación de angustia o estrés. Estas emociones, si persisten en un mediano a largo plazo, afectan seriamente el desarrollo de la vida cotidiana y la salud.
Si bien en la mayoría de las colagenopatías o enfermedades autoinmunes el sistema inmunológico se ve afectado y embiste a las células, tejidos y órganos sanos -encargados principales de la defensa de su cuerpo- por error, la cuestión emocional y los factores genéticos no son los únicos que pueden desencadenar estas enfermedades.
Las enfermedades autoinmunes también están vinculadas a cómo responde el sistema inmune de la persona a determinados desencadenantes o influencias ambientales. Se sabe que algunas enfermedades autoinmunes aparecen o empeoran por determinados desencadenantes como una infección viral. Otros factores, menos conocidos que también afectan al sistema inmune y al curso de las enfermedades autoinmunes, son las hormonas, la edad, el embarazo y el estrés crónico.
La detección de estas enfermedades puede ser insidiosa y demorarse en el tiempo. En muchos casos el diagnóstico se retrasa hasta varios años. Esto se debe a que por lo general el médico puede interpretar los síntomas como cualquier inflamación y busca mejorarlos con antiinflamatorios comunes. Recién cuando el paciente continúa con la sintomatología es cuando se afina el diagnóstico, por lo que los síntomas y las pruebas de laboratorio juegan un papel primordial.
A pesar de los avances que se han realizado en este campo, muy pocos casos son curables y se declaran crónicos. Con frecuencia, este tipo de enfermedades puede tener períodos más agudos y otros de remisión, que es cuando no hay manifestación sintomática. Lo que se ha logrado en los últimos años es mejorar significativamente la calidad de vida del paciente con tratamientos en los que se ataca el síntoma.
¿Cuáles afectan más a las mujeres?
Las enfermedades autoinmunes afectan en mayor medida a las mujeres de entre 30 y 50 años, y la genética heredada contribuye a la susceptibilidad de la persona para desarrollarlas. Según su diagnóstico pueden atacar cualquier parte del cuerpo y la sintomatología más común consta de dolor e inflamación en las zonas afectadas, enrojecimiento, dolores musculares y fatiga, entre otros. Algunas de las enfermedades que más afectan a las mujeres son:
– Lupus Eritematoso Sistémico: Puede afectar a cualquier órgano o sistema, ya que consiste en una inflamación crónica del tejido conectivo. Suele afectar nueve veces más a mujeres que a hombres y su condición se ve agravada por la luz solar y por la ingesta de cierto tipo de medicamentos.
– Artritis Reumatoide: Se produce cuando las células del sistema inmune inflaman la membrana sinovial de las articulaciones, aunque también puede verse afectado el corazón, los pulmones y los ojos.
– Esclerodermia: Este trastorno autoinmunitario se desarrolla cuando el sistema inmune ataca por error al tejido corporal sano. Provoca edema e hinchazón en las manos, engrosamiento de la piel, úlceras en la piel, rigidez en las articulaciones de las manos, dolor, llagas y dolor en la garganta.
– Esclerosis Múltiple: Esta enfermedad afecta al sistema nervioso central en jóvenes de entre 20 y 30 años. Se trata de una enfermedad degenerativa, que se produce porque el sistema inmunológico ataca y daña a la mielina, de esta manera los nervios pierden la capacidad de transmitir ordenes cerebrales.
Algunos desencadenantes de esta clase de enfermedades pueden ser una infección viral, las hormonas, la edad, el embarazo y el estrés crónico. Además, dentro de los factores que pueden afectar al sistema inmunológico encontramos: la contaminación del aire, la mala alimentación, el consumo excesivo de azúcar, el estrés, el sedentarismo, el tabaco, las drogas y el alcohol. El ritmo de vida actual, en la mayoría de los casos, nos juega una mala pasada y nos impide centrarnos en lo que le hace bien a nuestra salud.
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26/11/17
El diagnóstico precoz es "clave" para controlar la evolución del lupus [26-11-17]
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El diagnóstico precoz es "clave" para controlar la evolución del lupusEl presidente de la Sociedad Valenciana de Reumatología (SVR), Javier Calvo Catalá, ha destacado este lunes que el diagnóstico precoz es "clave" para controlar la evolución del lupus, una enfermedad reumática de las conocidas como autoinmunes, cuyo nombre significa 'lobo' en latín, y responde a la a la aparición en el rostro de muchos pacientes de manchas y erupciones semejantes a las que tienen algunos de estos animales en la cara.
Calvo Catalá ha hecho estas declaraciones con motivo de la celebración este martes, 10 de Mayo, del Día Mundial del Lupus. En los casos en que solo existen lesiones cutáneas, el dermatólogo sería el especialista cualificado para establecer el diagnóstico y tratamiento correcto, pero cuando evoluciona afectando a diversos órganos (riñón, corazón o pulmón) además de las articulaciones (lupus eritematoso sistémico), el reumatólogo, como especialista en enfermedades autoinmunes, es quien debe controlarle, según la SVR.
Para el presidente de la SVR "se trata de una enfermedad importante". "Cuando una persona recibe este diagnóstico el mundo se le viene encima. Creen que es un proceso de consecuencias fatales, con graves complicaciones, y para la cual no hay tratamiento, pero en la actualidad disponemos de muy buenos tratamientos que consiguen que un porcentaje elevado de los pacientes sean capaces de llevar una vida absolutamente normal", añade.
Aunque no se conoce su origen, sí se sabe que actúa trastocando los mecanismos de defensa que los seres humanos tienen para protegerse de agentes externos, haciendo que reaccionen produciendo anticuerpos que eliminan sustancias que el cuerpo cree extrañas, pero que en realidad son normales e importantes para el funcionamiento de nuestro organismo.
"Se diría que nuestro cuerpo es atacado sin motivo por nuestro propio sistema de defensa", ha explicado Calvo Catalá, quien ha añadido que, como consecuencia, el sistema inmunitario ataca a células y tejidos sanos y la enfermedad va dañando numerosos órganos, como riñones, corazón, cerebro, piel, articulaciones, músculos, arterias y venas, entre otros.
Hace años se creía que el lupus era una enfermedad rara, pero actualmente las técnicas para su diagnóstico han mejorado "sensiblemente", lo que ha traído consigo que se diagnostiquen un número mucho mayor de casos de lupus, que en otro tiempo pasaban desapercibidos.
Según los datos de la SVR, una ciudad que tenga 100.000 habitantes, cada año tendrá siete casos nuevos de lupus y puede aparecer a cualquier edad: infancia, edad adulta y ancianos, aunque en la mayoría de los casos aparece entre los 17 y 35 años y afecta especialmente a mujeres.
Los síntomas asociados al lupus más frecuentes "van desde cansancio fácil, a la pérdida de peso inexplicable y fiebre prolongada sin un proceso infeccioso causante. El 90 por ciento de los pacientes con lupus tienen dolor articular, sobre todo en los dedos de las manos, muñecas, codos, rodillas y de los pies. En cuanto a la piel, la lesión más frecuente consiste en el enrojecimiento y erupción en la piel, en las mejillas y en la nariz. Estos pacientes tienen una piel muy sensible a los rayos ultravioletas (fotosensibilidad) y de hecho no es raro que la enfermedad aparezca tras una exposición solar prolongada", ha indicado el especialista.
En este sentido, el diagnóstico precoz es clave para controlar la evolución de la enfermedad, sobre todo en mujeres jóvenes, ya que el 90 por ciento de los casos afecta a mujeres en edad fértil y, tal como se ha constatado en recientes investigaciones, el lupus "se asocia a un riesgo muy elevado de abortos, partos prematuros o complicaciones en el parto".
"No obstante, la mujer con lupus puede quedarse embarazada y tener un parto normal, pero es necesario consultar con su reumatólogo para aconsejarle el embarazo cuando sea más aconsejable según la evolución de la enfermedad", ha explicado.
Con la celebración del Día Mundial del Lupus se quiere "concienciar a los médicos, formar a los afectados y sensibilizar a la sociedad en general sobre esta enfermedad, así como aumentar los fondos destinados a su investigación".
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9/11/17
Lupus, contenible si se detecta a tiempo [9-11-17]
Lupus, contenible si se detecta a tiempo
Algunos de los síntomas de la enfermedad son dolor de cabeza, manchas rojas en la piel, fatiga crónica, fiebre, caída de cabello, entre otros
En México, el Lupus Eritematoso Sistémico (LES) afecta con mayor frecuencia a mujeres de entre 20 y 35 años de edad, informó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El jefe del Servicio de Reumatología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional “La Raza”, Miguel Ángel Saavedra, explicó que este padecimiento de origen inmunológico perjudica a la vez varios órganos y sistemas en el cuerpo.
Advirtió que de no ser atendido a tiempo puede ocasionar daño grave e irreversible e, incluso, llevar a la muerte, por ello la importancia de su diagnóstico y tratamiento oportunos.
Señaló que de detectarse a tiempo permitirá a las mujeres jóvenes afectadas llevar una vida normal, incluso embarazarse y llevar a buen término la gestación por medio de un seguimiento multidisciplinario.
El reumatólogo explicó que si se padece lupus, el sistema inmunológico atacará por error algunas células y tejidos sanos del cuerpo.
Ello, debido a que los identifica como partículas extrañas y enemigos del organismo, con lo que daña articulaciones, piel, vasos sanguíneos y órganos vitales como riñón, pulmón y corazón.
Abundó que en ocasiones este padecimiento puede confundirse con otros desórdenes de la salud ya que la sintomatología es muy variada de un paciente a otro.
El tratamiento de estos pacientes tiene como base el uso de esteroides, analgésicos, antiinflamatorios y medicamentos inmunosupresores, a fin de disminuir la función acelerada del sistema inmunológico característico de esta enfermedad.
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28/10/17
Estrés mal canalizado puede provocar diabetes y enfermedades autoinmunes [28-10-17]
Estrés mal canalizado puede provocar diabetes y enfermedades autoinmunes
El estrés es la capacidad del ser humano para luchar o huir ante problemas o situaciones que afectan al individuo. Mediante cambios en el organismo se logra la adaptación a diversas condiciones físicas, quemaduras, golpes, hemorragias o al entorno psicosocial como tragedias naturales, accidentes, las cuales son igual de importantes, ya que químicamente producen el mismo daño en el organismo.
Es la vía por la que el cuerpo trata de solucionar un problema, pero cuando la situación se hace recurrente, el estrés puede detonar enfermedades como la diabetes, depresión, resistencia a la insulina, hipertensión, deposición de la grasa abdominal y otras enfermedades autoinmune, explicó Sigfrido Miracle López, jefe de endocrinología del Centro de Inmunología Avanzada del Hospital Ángeles Lomas.
La diabetes tipo II es una enfermedad originada por un desequilibrio sistémico. El organismo constantemente se encuentra en un estado llamado homeostasis, en el cual se busca un equilibrio entre el medio externo variante, como el clima, la temperatura, la luz, la noche y el interno como la presión arterial, la frecuencia cardiaca, el funcionamiento de riñones, hígado, páncreas y pulmones.
Cuando existe un desequilibrio de la homeostasis y de la angiostasis, (alteración en los sistemas inmunológico y hormonal) tan importante que el cuerpo no pudo adaptarse a él, cuando ocurre esta situación se generan las enfermedades, en el caso de la diabetes tipo II la elevación de glucosa en la sangre es la causante del estrés.
Es muy difícil concebir una enfermedad sin pensar que existe un mecanismo que lo detonó. Al haber estrés, la homeostasis se puede ver afectada, sobre todo si es constante y no se le da al cuerpo el tiempo necesario para volver a adaptarse y llegar al punto neutral, esta situación es la generante de los padecimientos.
“La diabetes tipo II tiene componentes inmunológicos, genéticos, ambientales, es una enfermedad multifactorial, por ello prácticamente en las facultades de medicina ya no estamos enseñando a la diabetes como una enfermedad, sino un conjunto de enfermedades que se caracterizan por un punto que es la elevación de glucosa que origina procesos inflamatorios que afectan a los órganos y el sistema inmunológico, problemas que dañan la circulación, los ojos y riñones”, detalló el especialista.
Por esa razón el jefe de endocrinología de la institución, recalcó cómo un problema que los médicos se especialicen en pequeñas partes del cuerpo, ya que el organismo del ser humano es muy complejo, y estudiarlo de manera fragmentada puede llevar a un diagnóstico erróneo.
“El problema es querer quedarnos en nuestro micro universo de la especialidad, por lo que se puede perder el diagnóstico adecuado, por ello surge la necesidad de un equipo multidisciplinario, que reúna varios especialistas como neurólogos, endocrinólogos, urólogos, psicólogos, reumatólogos, oncólogos, otorrinolaringólogo, para analizar al mismo tiempo el caso y lograr el mejor diagnóstico, así como su tratamiento”, finalizó Miracle López.
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22/10/17
Lupus, un mal engañoso [22-10-17]
Lupus, un mal engañoso
Enfermedad sin cura. El mal no tiene cura; afecta más a mujeres y es difícil diagnosticar por su parecido a otras enfermedades, afirman médicos especialistas
"Tú tienes una enfermedad incurable. Se llama lupus y te vas a morir". Alex tenía ocho años cuando escuchó esas palabras de boca de su doctor después de casi cuatro meses de estar internado en el Hospital Infantil Federico Gómez. Entró a los siete y celebró su cumpleaños entre estudios, pruebas y fuertes dolores en diferentes partes del cuerpo. Tras meses de buscar la causa de los malestares, a Alex Atrystain se le diagnosticó lupus. Después de eso lo dieron de alta y lo mandaron a su morir a su casa.
Hoy tiene 23 años, estudia dos carreras y tiene un negocio propio. Disfruta de la naturaleza y de andar en bicicleta. Su pasión son las carreras automovilísticas y todo lo que implique emociones fuertes. No murió a los ochos años, como los doctores pronosticaron, pero lucha a diario contra una enfermedad que está ahí como una sombra.
DIFÍCIL DIAGNÓSTICO
El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) es una enfermedad denominada autoinmune, es decir, provoca una alteración en el sistema inmunológico que lo lleva a desconocer el cuerpo del enfermo. Este padecimiento no discrimina: ataca el corazón, los riñones, las articulaciones, el cerebro y cualquier otro órgano y tejido por igual. El nivel de daño que provoca en el cuerpo y los órganos que afecta varía en cada paciente. En México lo padecen 1.5 millones de personas. Pero lo peor es que podrían ser muchos más los casos, dado que el tiempo estimado para llegar a un diagnóstico correcto es de dos a cinco años, según la Federación Española de Enfermos de Lupus. En ese lapso, la aplicación de tratamientos erróneos puede alterar el curso de la verdadera enfermedad y provocar complicaciones.
"El lupus es difícil de diagnosticar porque es poco frecuente, quizá los médicos piensen poco en él porque puede confundirse con muchos tipos de enfermedades. Sin embargo, en manos calificadas el diagnóstico no tiene por qué ser erróneo", explica el doctor experto en esta enfermedad Enrique Faugier.
En México y en el mundo existen muy pocos estudios sobre este padecimiento. No hay cifras que señalen el número de casos que son mal diagnosticados y, a pesar de que en el país se reportan de dos a ocho casos por cada 100 mil habitantes al año, se sospecha que sólo son la punta de un enorme iceberg; y es que debido a su parecido con otras enfermedades, podrían ser muchas las personas que lo padecen, pero no lo saben.
No obstante, Faugier comenta que el índice de casos mal valorados y el tiempo estimado para dar el diagnóstico correcto han disminuido debido a que la enfermedad se ha hecho cada vez más visible; pero advierte que los únicos médicos calificados para diagnosticar y atender el lupus son quienes están certificados por el Colegio Mexicano de Reumatología: "Somos muy pocos los médicos certificados para diagnosticar este padecimiento, hay estados del país donde ni siquiera existe la especialidad", explica.
UN GRAN IMITADOR
Para Alex todo empezó con un dolor en la rodilla. Después de un tiempo de tratamiento los doctores coincidían en que había una única solución: amputarle la pierna. Angélica, su madre, se negó y buscó alternativas. Consiguió un tratamiento que le salvó la pierna, pero hizo visibles los síntomas de un padecimiento mayor. Como en la mayoría de los pacientes que desarrollan la enfermedad, Alex sufría cansancio, dolor en codos y rodillas, y altas temperaturas. Tuvieron que pasar meses para que el diagnóstico correcto llegara.
Al lupus se le conoce como "el gran imitador". Debido a que la enfermedad puede atacar cualquier órgano, los síntomas pueden ser los mismos que los de otras enfermedades. Un diagnóstico erróneo puede llevar a los doctores a pensar en cualquier otro tipo de infección viral; incluso, en casos de mayor negligencia, en ciertos tipos de cáncer como la leucemia. Sin que hasta ahora algún estudio pueda explicar con certeza el porqué, debido a la enorme cantidad de variables que provocan el lupus, sólo uno de cada 10 hombres lo padecen; es decir, la incidencia en mujeres es de 90% y se presenta principalmente en su etapa fértil. El rango de edad de su aparición va de los 20 a los 40 años.
A Sandra Avilés la activación de la enfermedad le costó la vida a la bebé que esperaba en su segundo embarazo: "de pronto comenzaron a darme fuertes dolores, arrojaba mucho líquido y me sentía cansada, hasta que un primero de mayo mi bebé no se movía, fui a revisión y me acabaron practicando una cesárea. Dijeron que mi parto había sido muy complicado por una infección que tenía y luego me informaron que la niña había muerto". A partir de entonces, Sandra comenzó a sentirse cansada y sufrir dolor en sus articulaciones. Cuatro años y decenas de estudios después lograron encontrar la causa de sus fuertes dolores: lupus.
En palabras de Faugier, en las personas con lupus "el sistema de defensas -que está diseñado para defender nuestro organismo de infecciones virales y bacterianas- se descontrola y nos empieza a lastimar a nosotros mismos, nos autoataca, nos autodestruye".
Enrique Faugier es reumatólogo pediatra. La reumatología es la especialidad que se encarga de enfermedades que producen dolor e inflamación en las articulaciones; es también la rama de la medicina que atiende a pacientes con lupus, debido a que uno de los síntomas principales es el fuerte dolor que se produce en estas zonas.
Esta enfermedad no tiene cura. La única esperanza para quienes la padecen es controlarla con medicamentos cuyos efectos secundarios son en sí mismos un padecimiento. Contrario a lo que muchos piensan, es un mal no contagioso que se desarrolla por diversos factores genéticos y ambientales que no se conocen con exactitud.
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16/10/17
Enfermedades autoinmunes [16-10-17]
Enfermedades autoinmunes
Capacidad: Describe origen y características de las enfermedades autoinmunes.
¿Qué es una enfermedad autoinmune?
Una enfermedad autoinmune es una afección causada porque el sistema inmunitario ataca las células del propio organismo. En este caso, el sistema inmunitario se convierte en el agresor y ataca a partes del cuerpo en vez de protegerlo.
¿Qué es el sistema inmunitario?
Enfermedades autoinmunes
Es el sistema de defensas del cuerpo contra los agentes invasores. También se puede decir que es un conjunto de estructuras y procesos biológicos en el interior de un organismo que le protege contra enfermedades identificando y matando células dañinas o patógenas y cancerosas. Detecta una amplia variedad de agentes, desde virus hasta parásitos intestinales, y necesita distinguirlos de las propias células y tejidos sanos del organismo para funcionar correctamente.
Algunas enfermedades autoinmunes son:
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica que causa inflamación y lesión en las articulaciones y tendones. Puede tratarse de una afección discapacitante y dolorosa y provocar una pérdida considerable de funcionalidad y movilidad.
La psoriasis es un trastorno no contagioso que ocasiona la aparición de placas rojas de descamación en la piel. Estas placas son zonas de inflamación y producción excesiva de piel.
La artritis psoriásica es un tipo de artritis inflamatoria que llega a afectar al 30 % de las personas aquejadas de psoriasis.
La artritis idiopática juvenil es la forma más frecuente de artritis inflamatoria crónica en los niños.
La espondilitis anquilosante es una artritis inflamatoria degenerativa, crónica y dolorosa que afecta principalmente a la columna vertebral y causa una fusión final de las vértebras.
El lupus es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta con mayor frecuencia a las mujeres en edad fértil. El lupus puede afectar a los riñones, las articulaciones, la sangre y la piel, entre otros órganos. Sus síntomas incluyen sarpullido, fiebre, dolor, anemia y caída del cabello.
Los glóbulos blancos de la sangre forman parte del sistema inmunitario.
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13/10/17
Exposición a rayos solares, factor para desarrollar lupus [13-10-17]
Exposición a rayos solares, factor para desarrollar lupus
La enfermedad afecta múltiples órganos y tejidos del cuerpo humano
La exposición a los rayos solares es un factor determinante para el desarrollo de lupus, una enfermedad que afecta múltiples órganos y tejidos del cuerpo, informó la reumatóloga Lizbeth Tinajero Nieto.
La especialista del Hospital General Regional 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señaló que se trata de una enfermedad sistémica considerada crónica y que puede ser controlada mediante tratamientos específicos.
Sin embargo, añadió, se desconocen las causas de este padecimiento y sólo se sabe que la predisposición genética y algunos factores ambientales promueven el desarrollo de la misma.
Tinajero Nieto afirmó que el lupus se diagnostica gracias a los primeros síntomas como: dolor e inflamación de las articulaciones, lesiones en la piel, orina con espuma y retención de líquidos.
"Estos pacientes llegan a desarrollar hipertensión arterial y problemas en el riñón; también empiezan a perder cabello, presentar cansancio, pérdida de peso, por lo que se tiene que pedir estudios de laboratorio general y uno especial con anticuerpos", mencionó la experta.
Dijo que la principal causa por la cual el lupus afecta con mayor frecuencia a la población femenina es porque desarrolla las hormonas llamadas estrógenos, las cuales predisponen a la mujer para tener una amplia respuesta de tipo inmunológica o autoinmune.
Es decir, abundó, producen más anticuerpos y aumentan los riesgos de padecer enfermedades reumáticas.
"Se juntan factores ambientales, virus, bacterias y exposición al sol, que hacen que este padecimiento se exprese en algún momento de la vida y es mucho más común encontrarlo en mujeres en edad reproductiva, además de que afecta a nueve mujeres por cada hombre", indicó.
Resaltó que el servicio de Reumatología del hospital atiende semanalmente a 15 pacientes con diagnóstico de lupus, pero este mal sólo llega a afectar al 0.1 por ciento de la población en general.
Refirió que el IMSS cuenta con medicamentos innovadores y de alta calidad para brindar el tratamiento adecuado para cada uno de los pacientes.
Subrayó que la expectativa de vida ha aumentado en los últimos años para los pacientes con dicha afección, gracias al avance médico en los tratamientos y la disciplina con la que viven, como llevar un estilo de vida saludable mediante el ejercicio y una alimentación baja en grasas.
Así como la mínima exposición a los rayos solares, ya que son factor para el desarrollo de la enfermedad.
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12/8/17
Las migrañas no son síntoma de lupus [12-8-17]
Las migrañas no son síntoma de lupus; estudio
A diferencia de lo que piensan muchos médicos de pacientes con lupus, los dolores de cabeza, en especial las migrañas, no son una manifestación de la enfermedad y deberían tratarse como otro problema, dijeron investigadores en Grecia.
En lugar de ser parte de la enfermedad, los dolores de cabeza aparecerían por el estrés que produce.
"En el lupus eritematoso sistémico (LES), los dolores de cabeza estarían asociado con una mala calidad de vida y de ánimo. Si un paciente dice que tiene cefaleas, lo primero que hay que observar es si es feliz y si tiene otra causa de dolores de cabeza secundarios para tratarlos no como un síntoma del LES, sino como otro trastorno", indicó por e-mail el doctor Dimos Mitsikostas, de Athens Naval Hospital, Grecia.
Aunque varios estudios previos obtuvieron resultados contradictorios, American College of Rheumatology incluye a la cefalea y la migraña en el espectro de síntomas del lupus.
Anteriormente, el equipo de Mitsikostas no había podido identificar una relación entre las migrañas y el lupus. En el nuevo estudio, los autores pidieron a pacientes con lupus, esclerosis múltiple (EM) y personas sanas que registraran los dolores de cabeza en un diario durante un año.
Como el lupus, la EM es una enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca el sistema nervioso por error, de modo que el equipo incluyó a 48 pacientes con EM como grupo de comparación. Los participantes sanos coincidían en edad y sexo con los pacientes con lupus para formar 72 pares.
Todos los participantes habían tenido dolores de cabeza con la misma frecuencia durante el año previo al estudio, salvo el grupo con lupus, que había sufrido una cantidad significativamente superior de cefaleas tensionales, según publica el equipo en Headache.
Durante el año de registro, los 3 grupos tuvieron cantidades similares de dolores de cabeza, pero la cefalea tensional crónica siguió siendo más común en los pacientes con lupus.
Los ataques de migrañas no fueron tan graves y tendieron a ser más cortos en los pacientes con lupus, mientras que la gravedad de las cefaleas tensionales fue menor en los pacientes con lupus que en el grupo control (pero igual que en los pacientes con EM).
En los pacientes con lupus y EM, la existencia y el tipo de dolor de cabeza no estuvieron asociados con ninguna otra manifestación de la enfermedad, los brotes o el daño acumulativo.
Los pacientes con lupus tenían niveles más altos de ansiedad y una menor calidad de vida que el grupo control y los pacientes con EM. La depresión era más grave en los participantes con lupus y EM que en el grupo control. Pero nada de eso coincidió con el dolor de cabeza.
"Aunque siempre quedan cabos sueltos y problemas que hay que evaluar más, este estudio es el último de un largo camino de investigación clínica que comenzó hace 15 años", concluyó Mitsikostas. "Aun así, (no se pudieron hallar) lazos patofisiológicos entre el LES y la migraña".
Entre 322.000 y 1 millón de estadounidenses sufren de lupus; 9 de cada 10 son mujeres, según informan los CDC. Es una enfermedad difícil para diagnosticar y no tiene cura. Aunque algunos síntomas se pueden tratar, un tercio de los pacientes muere antes de los 45 años.
A diferencia de lo que piensan muchos médicos de pacientes con lupus, los dolores de cabeza, en especial las migrañas, no son una manifestación de la enfermedad y deberían tratarse como otro problema, dijeron investigadores en Grecia.
En lugar de ser parte de la enfermedad, los dolores de cabeza aparecerían por el estrés que produce.
"En el lupus eritematoso sistémico (LES), los dolores de cabeza estarían asociado con una mala calidad de vida y de ánimo. Si un paciente dice que tiene cefaleas, lo primero que hay que observar es si es feliz y si tiene otra causa de dolores de cabeza secundarios para tratarlos no como un síntoma del LES, sino como otro trastorno", indicó por e-mail el doctor Dimos Mitsikostas, de Athens Naval Hospital, Grecia.
Aunque varios estudios previos obtuvieron resultados contradictorios, American College of Rheumatology incluye a la cefalea y la migraña en el espectro de síntomas del lupus.
Anteriormente, el equipo de Mitsikostas no había podido identificar una relación entre las migrañas y el lupus. En el nuevo estudio, los autores pidieron a pacientes con lupus, esclerosis múltiple (EM) y personas sanas que registraran los dolores de cabeza en un diario durante un año.
Como el lupus, la EM es una enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca el sistema nervioso por error, de modo que el equipo incluyó a 48 pacientes con EM como grupo de comparación. Los participantes sanos coincidían en edad y sexo con los pacientes con lupus para formar 72 pares.
Todos los participantes habían tenido dolores de cabeza con la misma frecuencia durante el año previo al estudio, salvo el grupo con lupus, que había sufrido una cantidad significativamente superior de cefaleas tensionales, según publica el equipo en Headache.
Durante el año de registro, los 3 grupos tuvieron cantidades similares de dolores de cabeza, pero la cefalea tensional crónica siguió siendo más común en los pacientes con lupus.
Los ataques de migrañas no fueron tan graves y tendieron a ser más cortos en los pacientes con lupus, mientras que la gravedad de las cefaleas tensionales fue menor en los pacientes con lupus que en el grupo control (pero igual que en los pacientes con EM).
En los pacientes con lupus y EM, la existencia y el tipo de dolor de cabeza no estuvieron asociados con ninguna otra manifestación de la enfermedad, los brotes o el daño acumulativo.
Los pacientes con lupus tenían niveles más altos de ansiedad y una menor calidad de vida que el grupo control y los pacientes con EM. La depresión era más grave en los participantes con lupus y EM que en el grupo control. Pero nada de eso coincidió con el dolor de cabeza.
"Aunque siempre quedan cabos sueltos y problemas que hay que evaluar más, este estudio es el último de un largo camino de investigación clínica que comenzó hace 15 años", concluyó Mitsikostas. "Aun así, (no se pudieron hallar) lazos patofisiológicos entre el LES y la migraña".
Entre 322.000 y 1 millón de estadounidenses sufren de lupus; 9 de cada 10 son mujeres, según informan los CDC. Es una enfermedad difícil para diagnosticar y no tiene cura. Aunque algunos síntomas se pueden tratar, un tercio de los pacientes muere antes de los 45 años.
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13/6/17
El lupus juvenil sería más severo que la forma adulta: estudio [13-6-17]
El lupus juvenil sería más severo que la forma adulta: estudio
Un informe publicado en Annals of the Rheumatic Diseases señala que el lupus de surgimiento juvenil generalmente es más severo que el tipo que aparece en la adultez.
El doctor Dirk Elewaut, del Hospital Universitario de Ghent, en Bélgica, dijo a Reuters Health: "Nos sorprendimos por la magnitud de la diferencia, que parece implicar a una serie de manifestaciones de la enfermedad".
El lupus, también conocido como lupus eritematoso sistémico o LES, es una condición "autoinmune" crónica en la cual el sistema inmunológico confunde sus propios tejidos saludables con cuerpos extraños y los ataca. El desorden afecta fundamentalmente a las mujeres.
La gravedad de la enfermedad puede variar mucho, desde manifestaciones con una erupción cutánea y artritis hasta generar daño en los riñones, el corazón, los pulmones y el cerebro, en distinto grado.
El lupus, cuya característica central es la aparición de una erupción con forma de mariposa en el rostro, no tiene cura.
Elewaut y sus colegas investigaron la aparición de diferentes signos, síntomas y anticuerpos de "autoataque" en el LES de surgimiento juvenil, comparado con el lupus de origen adulto.
Los autores del estudio informaron que los pacientes con la enfermedad de aparición juvenil eran más propensos que las personas que la padecían desde la adultez a presentar enrojecimiento generalizado, síntomas cutáneos y fiebre, pero menos proclives a tener ojos y boca secos y dolor articular.
Los pacientes con LES de surgimiento juvenil eran además más propensos a tener signos y síntomas renales y a sufrir enfermedad cerebral y anemia.
Varios anticuerpos de autoataque eran más comunes en las personas que tenían lupus desde la juventud que en las que la condición había aparecido en la edad adulta, indicó el equipo.
"Pretendemos realizar un estudio de seguimiento prospectivo y multicéntrico de la LES juvenil", dijo Elewaut. "Así, podremos evaluar la evolución de (los anticuerpos de autoataque) y las manifestaciones de enfermedad en la LES juvenil, en el tiempo", añadió el autor.
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9/6/17
Desequilibrios en la microbiota intestinal se asocian a la esclerosis múltiple [9-6-17]
Desequilibrios en la microbiota intestinal se asocian a la esclerosis múltiple
Una de las funciones clave de esta comunidad de bacterias es entrenar al sistema de defensa del organismo | Alteraciones en su composición están relacionadas con enfermedades autoinmunes
La microbiota intestinal, la colección de más de 100 billones de microorganismos que albergamos sobre todo en el colon, desempeña un papel clave en procesos como la digestión pero también en la educación de nuestro sistema inmunitario. Desequilibrios en su composición se han asociado a obesidad o diabetes, pero también a padecer un riesgo incrementado de algunos tipos de enfermedades autoinmunes, como alergias y asma.
También esclerosis múltiple. En este sentido, investigadores de la Universidad de Harvard han logrado identificar por primera vez cambios concretos en la expresión de algunos genes de defensa del sistema inmunitario de personas que padecen esta patología crónica neurodegenerativa y los han relacionado con alteraciones en su microbiota intestinal.
“Aunque ya se conocía que los pacientes con esclerosis múltiple presentan alteraciones en la composición bacteriana de su intestino, se trata del primer estudio que constata claramente que hay diferencias entre los microbios de personas sanas y de personas con esclerosis múltiple, y que además comprueba si esas diferencias tienen alguna relación con la enfermedad y su evolución”, destaca Xavier Montalban, jefe del Servicio de Neuroinmunología del Hospital Vall d’Hebron y director del Centre d’Esclerosi Múltiple de Catalunya (CEMCAT).
Los investigadores tomaron muestras y analizaron la microbiota intestinal de 60 pacientes con esclerosis múltiple y de 43 voluntarios que integraban el grupo control. Observaron que determinados microorganismos individuales eran más abundantes en las personas que padecían esta enfermedad, como por ejemplo Methanobrevibacter, un microbio que es el principal productor de metano del organismo.
Asimismo, vieron que esos cambios en la composición de la microbiota se asociaban a variaciones en la expresión de los genes de respuesta inmunitaria de las células de defensa de la sangre, los glóbulos blancos. También el uso de la medicación inmunosupresora, usada para tratar la esclerosis múltiple, se correspondía con cambios en la comunidad de bacterias del intestino.
“[La microbiota] será con toda probabilidad uno de los temas estrellas en salud en los próximos 10 años”, considera Montalbán, que no ha participado en este trabajo. “El aspecto clave de este estudio es que en función de la composición bacteriana se produce una determinada respuesta pro inflamatoria que puede dar lugar a enfermedades inflamatorias, entre ellas la esclerosis múltiple”, remacha.
Un error del sistema inmunitario
Esta patología crónica neurodegenerativa afecta a unos 2,3 millones de personas en todo el mundo, la mayoría mujeres de entre 20 y 40 años. Se produce cuando el sistema inmunitario se equivoca y comienza a atacar la mielina, el tejido que recubre los nervios y permite que transmitan los impulsos eléctricos. Aunque no se sabe con exactitud qué la origina, sí se conoce que cuenta con un componente genético; de hecho se han identificado hasta el momento unos 200 genes que participan en la predisposición a sufrir esta enfermedad.
“Pero la genética no es suficiente. Los factores ambientales influyen y mucho, como el tabaquismo, el sobrepeso, la falta de vitamina D, y también la microbiota intestinal”, resalta Montalbán.
El estudio, liderado por el investigador Howard Weiner, profesor de neurología en la Escuela de Medicina de Harvard, no obstante, no aclara si esos cambios en la microbiota intestinal de los pacientes provocan los cambios en la expresión de los genes del sistema inmunitario o, al contrario, resultan como consecuencia de la progresión de la enfermedad.
Montalbán apunta que las personas con esclerosis múltiple suelen seguir dietas especiales, ricas, por ejemplo, en aceite de onagra y suplementos vitamínicos que podrían modificar la microbiota.
“Por eso ahora es esencial validar los resultados de este estudio antes de poder dar ningún tipo de recomendación a los pacientes”, señala. Aunque se muestra optimista: “Los genes no se pueden modificar pero los componentes ambientales sí. Quizás en el futuro podamos disminuir la susceptibilidad de padecer esta enfermedad o mejorar su pronóstico usando probióticos o antibióticos. Aunque para eso aún queda bastante”.
Las alteraciones en la microbiota también podría usarse en el futuro como biomarcadores de la progresión de la enfermedad, apuntan los autores del estudio, cuyas conclusiones se recogen en Nature Communications.
Una de las funciones clave de esta comunidad de bacterias es entrenar al sistema de defensa del organismo | Alteraciones en su composición están relacionadas con enfermedades autoinmunes
La microbiota intestinal, la colección de más de 100 billones de microorganismos que albergamos sobre todo en el colon, desempeña un papel clave en procesos como la digestión pero también en la educación de nuestro sistema inmunitario. Desequilibrios en su composición se han asociado a obesidad o diabetes, pero también a padecer un riesgo incrementado de algunos tipos de enfermedades autoinmunes, como alergias y asma.
También esclerosis múltiple. En este sentido, investigadores de la Universidad de Harvard han logrado identificar por primera vez cambios concretos en la expresión de algunos genes de defensa del sistema inmunitario de personas que padecen esta patología crónica neurodegenerativa y los han relacionado con alteraciones en su microbiota intestinal.
“Aunque ya se conocía que los pacientes con esclerosis múltiple presentan alteraciones en la composición bacteriana de su intestino, se trata del primer estudio que constata claramente que hay diferencias entre los microbios de personas sanas y de personas con esclerosis múltiple, y que además comprueba si esas diferencias tienen alguna relación con la enfermedad y su evolución”, destaca Xavier Montalban, jefe del Servicio de Neuroinmunología del Hospital Vall d’Hebron y director del Centre d’Esclerosi Múltiple de Catalunya (CEMCAT).
Los investigadores tomaron muestras y analizaron la microbiota intestinal de 60 pacientes con esclerosis múltiple y de 43 voluntarios que integraban el grupo control. Observaron que determinados microorganismos individuales eran más abundantes en las personas que padecían esta enfermedad, como por ejemplo Methanobrevibacter, un microbio que es el principal productor de metano del organismo.
Asimismo, vieron que esos cambios en la composición de la microbiota se asociaban a variaciones en la expresión de los genes de respuesta inmunitaria de las células de defensa de la sangre, los glóbulos blancos. También el uso de la medicación inmunosupresora, usada para tratar la esclerosis múltiple, se correspondía con cambios en la comunidad de bacterias del intestino.
“[La microbiota] será con toda probabilidad uno de los temas estrellas en salud en los próximos 10 años”, considera Montalbán, que no ha participado en este trabajo. “El aspecto clave de este estudio es que en función de la composición bacteriana se produce una determinada respuesta pro inflamatoria que puede dar lugar a enfermedades inflamatorias, entre ellas la esclerosis múltiple”, remacha.
Un error del sistema inmunitario
Esta patología crónica neurodegenerativa afecta a unos 2,3 millones de personas en todo el mundo, la mayoría mujeres de entre 20 y 40 años. Se produce cuando el sistema inmunitario se equivoca y comienza a atacar la mielina, el tejido que recubre los nervios y permite que transmitan los impulsos eléctricos. Aunque no se sabe con exactitud qué la origina, sí se conoce que cuenta con un componente genético; de hecho se han identificado hasta el momento unos 200 genes que participan en la predisposición a sufrir esta enfermedad.
“Pero la genética no es suficiente. Los factores ambientales influyen y mucho, como el tabaquismo, el sobrepeso, la falta de vitamina D, y también la microbiota intestinal”, resalta Montalbán.
El estudio, liderado por el investigador Howard Weiner, profesor de neurología en la Escuela de Medicina de Harvard, no obstante, no aclara si esos cambios en la microbiota intestinal de los pacientes provocan los cambios en la expresión de los genes del sistema inmunitario o, al contrario, resultan como consecuencia de la progresión de la enfermedad.
Montalbán apunta que las personas con esclerosis múltiple suelen seguir dietas especiales, ricas, por ejemplo, en aceite de onagra y suplementos vitamínicos que podrían modificar la microbiota.
“Por eso ahora es esencial validar los resultados de este estudio antes de poder dar ningún tipo de recomendación a los pacientes”, señala. Aunque se muestra optimista: “Los genes no se pueden modificar pero los componentes ambientales sí. Quizás en el futuro podamos disminuir la susceptibilidad de padecer esta enfermedad o mejorar su pronóstico usando probióticos o antibióticos. Aunque para eso aún queda bastante”.
Las alteraciones en la microbiota también podría usarse en el futuro como biomarcadores de la progresión de la enfermedad, apuntan los autores del estudio, cuyas conclusiones se recogen en Nature Communications.
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25/5/17
El lupus, en foco [25-5-17]
El lupus, en foco
En Argentina, se estima que lo padecen alrededor de 28.000 personas: el 90% son mujeres en edad fértil
El lupus es una enfermedad crónica, inflamatoria y autoinmune que puede afectar varias partes del cuerpo, especialmente la piel, las articulaciones, la sangre y los riñones. Para la mayoría de la población, el lupus es una enfermedad no muy aguda, que afecta a pocos órganos. En otros casos, puede causar problemas muy serios y hasta amenazar la vida. Se estima que en Argentina alrededor de 28.000 personas lo padecen en algunas de sus formas: el 90% son mujeres en edad fértil, aunque por debajo de los 15 años y, luego de los 45, afecta por igual a ambos géneros.
El sistema inmune del cuerpo normalmente fabrica proteínas -llamadas anticuerpos- que protegen al organismo contra los virus, las bacterias y otros materiales extraños. Estos materiales extraños al cuerpo se llaman antígenos. En una enfermedad autoinmune como el lupus, el sistema inmune pierde su habilidad de distinguir entre las sustancias extrañas (antígenos) y sus propias células y tejidos. Es decir, que el sistema inmune fabrica anticuerpos dirigidos contra el propio cuerpo. Éstos se acumulan en los tejidos y pueden causar inflamación, daños a los tejidos y dolor.
En foco
El lupus tiene muchas caras. Sus variados síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades, lo que dificulta su diagnóstico. Sin embargo, análisis de laboratorio cada vez más específicos pueden ayudar a la hora de detectar la enfermedad en forma precoz. En general, es el reumatólogo el que coordina la evolución de la afección con las demás especialidades.
Hay fundamentalmente dos tipos de lupus: el lupus discoide, que afecta especialmente la piel y se identifica por una erupción que puede aparecer en la cara (en forma de alas de mariposa), en la nuca y/o en el pericráneo. Suele ser una enfermedad menor, aunque quizás más difícil de llevar a nivel social, laboral, etc. por ser más visible. Y el lupus sistémico, que suele ser más severo, ya que puede afectar a cualquier órgano o sistema del cuerpo, aunque no hay dos pacientes que tengan síntomas idénticos. La enfermedad cursa en forma ondulatoria con períodos de crisis o estallidos de la enfermedad y otros llamados de remisión, en los que la enfermedad se adormece y los síntomas desaparecen.
El lupus no es contagioso. No está relacionado con el cáncer ni con el SIDA. No es hereditario, aunque existe una predisposición genética, que puede despertar o no, a lo largo de la vida. No afecta la fertilidad, aunque se recomienda planificar el embarazo para los períodos en los que la enfermedad se adormece y se está recibiendo menos medicación.
Aunque se desconocen sus causas, existen ciertos factores del medio ambiente y genéticos que juegan un papel de importancia, tales como la exposición a la luz ultravioleta, el estrés extremo, factores hormonales, las infecciones, algunos antibióticos (especialmente los de la familia de la sulfa y la penicilina), ciertas drogas. Hay factores genéticos específicos que se están investigando en profundidad desde hace tiempo.
Entre los síntomas más frecuentes se señalan:
* Dolor articular y muscular
* Fiebre alta recurrente
* Fatiga
* Erupción en la piel
* Úlceras en boca o nariz
* Caída del pelo
* Afectación renales
* Abortos espontáneos
* Cambio de color en los dedos por efecto del frío (síndrome de Raynaud)
* Pericarditis, pleuritis
El tratamiento dependerá de los órganos afectados y de la severidad del cuadro en cada paciente. En general, se recurre a medicamentos específicos acompañados de hábitos saludables en la dieta y el ejercicio, abandonar el tabaquismo y aumentar los cuidados frente a la exposición solar.
Los medicamentos que a menudo se recetan son:
* Anti-inflamatorios no esteroides (AINES)
* Paracetamol
* Corticosteroides (Esteroides)
* Antipalúdicos (Hidroxicloroquina)
* Drogas Citotóxicas
* Drogas biológicas
El tratamiento temprano puede disminuir la posibilidad del daño permanente en los tejidos u órganos, y reducir el tiempo de ingesta de altas dosis de drogas.
El lupus afecta a 1 persona cada 1.500, razón por la cual integra el colectivo de enfermedades poco frecuentes. Son éstas enfermedades que afectan a un número limitado de personas con respecto a la población, en una proporción de 1 entre 2.000. Si bien se caracterizan por la baja prevalencia de cada una de ellas, en su conjunto afectan a millones de personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que mundialmente hay entre 6.000 y 8.000 enfermedades poco frecuentes identificadas, cuya incidencia en la población mundial es entre el 6 y el 8%.
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4/5/17
Enfermedades neurológicas autoinmunes [4-5-17]
Enfermedades neurológicas autoinmunes
Las enfermedades autoinmunes en las que está comprometida la unión neuromuscular son las más conocidas. En esta revisión se describe la encefalitis límbica asociada con la presencia de autoanticuerpos contra los canales de potasio dependientes del voltaje.
Trastornos de la unión neuromuscular
Miastenia gravis
La miastenia gravis es la enfermedad paradigmática de los trastornos de la unión neuromuscular secundarios a la acción de autoanticuerpos. En esta enfermedad se producen anticuerpos contra los receptores de la acetilcolina, situados en la terminación nerviosa de la unión neuromuscular. Estos autoanticuerpos provocan el bloqueo del receptor y, al mismo tiempo, favorecen su desaparición mediante la activación del complemento y la inducción de la endocitosis. La consecuencia de este efecto es la debilidad muscular progresiva. Entre el 10% y 15% de los pacientes con miastenia gravis presentan un timoma y el 20% adicional tiene hiperplasia del timo.
Aunque esta enfermedad puede aparecer a cualquier edad, se caracteriza por una curva bimodal de presentación, con un primer pico hacia la segunda década de la vida y el segundo pico alrededor de la sexta década. Cuando se presenta en la juventud, la incidencia es mayor en las mujeres, mientras que cuando lo hace más tardíamente, es más frecuente en los hombres.
En el aspecto clínico, es característica la debilidad muscular asociada con la fatiga. Al inicio, los síntomas pueden ser intermitentes y aparecer solamente luego de la utilización repetida del músculo. Los síntomas pueden ser fluctuantes y empeorar con el calor o ante la aparición de otras enfermedades o situaciones de estrés.
Los músculos extrínsecos del ojo son los que se suelen afectar con mayor frecuencia y su compromiso se manifiesta como ptosis palpebral y diplopía en cualquier dirección de la mirada. Cuando sólo se encuentran afectados estos músculos, se trata de miastenia ocular.
La miastenia generalizada se caracteriza por el compromiso de otros músculos, además de los extrínsecos de los ojos, y los síntomas pueden ser la paresia o la parálisis facial, con dificultad para la oclusión de la boca o la imposibilidad de mantener erguida la cabeza. En los miembros, es más frecuente el compromiso de las masas musculares proximales. Puede existir compromiso bulbar grave por afectación de los músculos de la deglución y respiratorios.
En muchos casos, la clínica es concluyente a los fines diagnósticos y los estudios complementarios son sólo confirmatorios. El 50% de los pacientes con miastenia gravis ocular y el 85% con la enfermedad generalizada presentan anticuerpos contra los receptores de la acetilcolina en la sangre periférica; el 6% de los pacientes restantes del último grupo pueden presentar anticuerpos contra la quinasa específica del músculo (MuSK), que se encuentra en la membrana muscular.
En los pacientes en los que no se detectan anticuerpos específicos, el diagnóstico se puede realizar o confirmar con estudios electrofisiológicos, que permiten también determinar la gravedad de la enfermedad.
A todos los pacientes con miastenia gravis se les debe realizar una tomografía axial computarizada del tórax para evaluar el timo.
El tratamiento de inicio consiste en inhibidores de la acetilcolinesterasa y el objetivo es el control de los síntomas. Se suele comenzar con piridostigmina en dosis bajas, tres dosis diarias de 30 mg, que se incrementan en los días sucesivos hasta una dosis máxima de 60 mg cinco veces por día. Los efectos adversos más frecuentes son los cólicos abdominales, la diarrea, las mioclonías y los calambres musculares, que se pueden tratar con propantelina. Pero la mayoría de los pacientes requiere, además, tratamiento inmunosupresor, cuyo fármaco de elección es la prednisolona en dosis de 1 a 1.5 mg/kg día por medio. Este tratamiento se debe iniciar con dosis bajas, que se incrementarán paulatinamente hasta alcanzar esta dosis óptima. Debido a que durante los primeros días del tratamiento con corticosteroides los síntomas pueden empeorar, se debe controlar cuidadosamente a los pacientes. Cuando se indica este tratamiento, se debe considerar la indicación de tratamiento preventivo para la osteoporosis y de inhibidores de la bomba de protones. El tratamiento con corticosteroides en dosis máxima se debe prolongar hasta que se logra la remisión de la enfermedad, momento en el que se inicia la reducción progresiva de la piridostigmina hasta la suspensión y, si no reaparecen los síntomas, luego se puede iniciar el descenso de la dosis de corticosteroides de a 10 mg por mes hasta que la dosis sea de 20 mg en días alternos, y luego la reducción del fármaco debe ser más lenta, entre 1 mg y 2 mg por mes. Ante la reaparición de los síntomas, se debe aumentar la dosis hasta la mínima con la que el paciente se mantenga asintomático.
A los pacientes que presentan mucha debilidad muscular, compromiso bulbar, compromiso de los músculos respiratorios o deterioro importante asociado con el inicio del tratamiento con corticosteroides se les puede realizar plasmaféresis o tratamiento con inmunoglobulina en dosis de 0.4 g/kg/día durante 5 días por vía intravenosa.
En algunos casos, dado que el tratamiento con corticosteroides suele ser prolongado, se pueden utilizar otros inmunosupresores para reducir la dosis de prednisolona. El de primera elección es la azatioprina, en dosis de 2.5 mg/kg/día, aunque el efecto beneficioso aparece luego de un año de tratamiento y hay pacientes que no la toleran. Otras alternativas son el metotrexato, la ciclosporina o el mofetil micofenolato.
A los pacientes que presentan timomas se les debe realizar la exéresis del tumor, aunque esto no modifica el pronóstico de la enfermedad.
Síndrome de Lambert-Eaton
Esta enfermedad se caracteriza por la presencia de anticuerpos contra los canales de calcio dependientes del voltaje que se encuentran en la terminal presináptica del nervio. Estos anticuerpos causan la disminución de la liberación de la acetilcolina.
En el 40% de los casos la enfermedad es idiopática, pero en el 60% es secundaria a tumores de pulmón de células pequeñas, particularmente en los pacientes con antecedentes de tabaquismo.
El síntoma más frecuente es la debilidad de los músculos proximales, especialmente en la zona de la cintura escapular y la pelviana, pero el sistema nervioso autónomo también suele estar comprometido, y se manifiesta con xerostomía, constipación, mayor frecuencia miccional y disfunción eréctil en los hombres. A diferencia de lo que se observa en los pacientes con miastenia, la función muscular mejora con el esfuerzo repetido en un primer momento, al igual que los reflejos osteotendinosos, aunque con la fatiga posterior, la fuerza vuelve a disminuir.
El 85% de los pacientes con este síndrome presenta anticuerpos en sangre periférica y, en los estudios electrofisiológicos, el hallazgo característico es el aumento de la amplitud de los potenciales de acción provocados (muy pequeña al inicio del estudio) luego de 15 segundos de la contracción voluntaria máxima del músculo.
A todos los pacientes se les debe realizar estudios por imágenes para la detección de lesiones pulmonares compatibles con cáncer de pulmón, y en los tabaquistas, ante una imagen negativa, se debe repetir el estudio periódicamente, ya que se ha descrito que el síndrome de Lambert-Eaton puede preceder a la aparición del tumor en por lo menos 5 años.
El tratamiento es mediante el bloqueo de los canales de potasio dependientes del voltaje localizados en la unión neuromuscular. Para esto se utiliza la 3,4 diaminopiridina en dosis de 10 mg cuatro veces por día, que se puede incrementar hasta 20 mg cada 6 horas.
Algunos pacientes, además, deben recibir tratamiento con inmunosupresores, particularmente corticosteroides en dosis similares a las que se utilizan en la miastenia gravis.
En los casos en que la enfermedad se asocia con la presencia de cáncer de pulmón, éste deberá ser tratado en forma agresiva.
Trastornos del sistema nervioso central mediados por autoanticuerpos
Las enfermedades del sistema nervioso central causadas por autoanticuerpos son raras. Una de ellas es la encefalitis límbica secundaria a la presencia de anticuerpos contra los canales de potasio dependientes del voltaje. Esta enfermedad se describió por primera vez en 2001, se suele presentar en personas de alrededor de 65 años y es más frecuente en los hombres. Por lo general es de evolución subaguda, aunque también puede presentarse de forma aguda o más lenta, y prolongarse durante algunos meses.
Los síntomas más frecuentes son la confusión; la desorientación en tiempo, espacio o persona; la pérdida de la memoria de corto plazo, muchas veces asociada con amnesia retrógrada; también pueden producirse convulsiones, trastornos del sueño, mioclonías y trastornos autonómicos. Los delirios paranoides y la desinhibición son poco frecuentes, pero se han descrito en algunos pacientes.
En general, los pacientes presentan hiponatremia y alteraciones en la resonancia magnética nuclear, habitualmente bilaterales. Es característico el aumento de la señal en la región de los hipocampos, que se visualiza mejor en las imágenes coronales en T2 y con flair. Estas alteraciones rara vez se extienden más allá de los hipocampos. Además, la mayoría de los pacientes presentan alteraciones en el electroencefalograma. El diagnóstico se realiza con la detección de anticuerpos contra los canales de potasio dependientes del voltaje en la sangre periférica.
El tratamiento, además de la corrección de la natremia y el tratamiento de las convulsiones, incluye la administración de corticosteroides. La autora aclara que el tratamiento se fundamenta en algoritmos creados a partir de la experiencia clínica, ya que no existen estudios aleatorizados y controlados al respecto.
La dosis recomendada de prednisolona es de 100 mg día por medio, asociada con la administración de inmunoglobulina por vía intravenosa en dosis de 0.4 g/kg/día o plasmaféresis, ambos durante 5 días. La dosis del corticosteroide se debe mantener durante 2 o 3 meses hasta lograr el control de los síntomas y la reducción de los niveles plasmáticos de anticuerpos; luego se reduce de a 10 mg por mes. Se debe evaluar la respuesta mediante un seguimiento clínico y la medición de los anticuerpos en el plasma. Los pacientes con síntomas psiquiátricos pueden requerir la evaluación y el seguimiento de un especialista.
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3/5/17
Lupus: una enfermedad que afecta el sistema inmunológico [3-5-17]
Lupus: una enfermedad que afecta el sistema inmunológico
laarena.com.ar
En La Pampa varias personas padecen de lupus, pero oficialmente no hay estadísticas. La vecina winifredense Eva Nieto (40) y la santarroseña Elisa López del Ruiz (34) conviven con esta enfermedad que no tiene cura y mantienen contacto con otras mujeres incluso con dos varones que pasan por la misma situación.
La intención de ellas es formar en la provincia una asociación o alguna otra institución para brindar asesoramiento tanto a pacientes como a familiares y conseguir especialistas que atiendan sus dolencias, entre ellos un reumatólogo. En pos de ese objetivo, este fin de semana tendrán un stand en la carpa que montará el Ministerio de Salud en la exposición rural de Santa Rosa.
Nieto contó que el lupus es una enfermedad “muy poco frecuente o rara” porque las propias defensas del cuerpo atacan el sistema inmunológico, pudiendo dañar casi todos los órganos internos, articulaciones, músculos, piel y cerebro.
Es una patología que afecta principalmente a mujeres en edad fértil, aunque a nivel provincial se han encontrado casos en hombres. “No hay un tratamiento exclusivo sino medicación para cada lesión”, indicó. “Me diagnosticaron la enfermedad en 2004 cuando tuve la primera crisis real que me dañó varios órganos y estuve convaleciente varias semanas. Generé el cuadro porque estaba con una septicemia y un stress emocional muy fuerte”, continuó.
En la actualidad, tiene “controlada” la enfermedad y se realiza controles médicos rutinarios. “Como afecta a mujeres jóvenes en edad fértil, a medida que van pasando los años el lupus tiene menos actividad y al llegar a los 40 se nota y mucho”, afirmó. Antes de esa edad, llegó a tomar el doble de medicamentos de los que consume hoy, que son ocho pastillas, que no atacan el lupus sino que tratan las lesiones que va provocando.
A los 33 años.
Del Ruiz relató que le diagnosticaron lupus en noviembre del año pasado con 33 años y después de tres meses de intensos dolores en las articulaciones. “Casi dejé de caminar, no me encontraban lo que tenía porque no hay análisis específicos para determinar la enfermedad de base, entonces se van descartando distintos de tipos de enfermedades ya que los síntomas son parecidos a distintas patologías como artritis, artrosis u otras”, señaló.
Consultada sobre su reacción al enterarse, respondió: “Fue muy raro, porque no conocía la enfermedad, tuve que aprender a convivir con ella porque al ser autoinmune no tengo cura, tengo tratamiento para tener una buena calidad de vida”.
Toma cinco medicamentos por día “para todas las afecciones que he tenido y a su vez para las que me producen los mismos remedios porque, por ejemplo, para las articulaciones empecé a tomar corticoides y suprimen calcio y vitaminas, entonces, me recetaron complejos vitamínicos. Además, se me disparó el problema de tiroides y estoy medicada”.
“No es contagioso”.
Ambas dejaron en claro que el lupus “no es contagioso” y existe “un grado mínimo” de que sea hereditario. “La idea que tenemos es agrupar a todos los pacientes ya sea para la contención emocional como para difundir lo que nos está pasando, por eso, vamos a estar en la Rural el 1 y 2 de octubre en la carpa del Ministerio de Salud acompañados por nuestras familias y amigos que siempre nos apoyan”, adelantaron.
Crearon la página “Lupus La Pampa” en Facebook. “En el grupo seremos unas veinte personas, entre ellas, dos varones, que también los ataca en un porcentaje mínimo. Vamos a estar en el stand y nos gustaría que se acerquen más personas enfermas”.
“Nuestro objetivo es formar una asociación, obtener la personería jurídica y con eso podríamos luchar para conseguir un reumatólogo que atienda en el hospital Lucio Molas a los que no tenemos obra social porque actualmente te derivan a uno privado o directamente a Buenos Aires”, señalaron. La medicación, en general, “es cara”, pero la cubre Salud Pública, dijeron.
laarena.com.ar
En La Pampa varias personas padecen de lupus, pero oficialmente no hay estadísticas. La vecina winifredense Eva Nieto (40) y la santarroseña Elisa López del Ruiz (34) conviven con esta enfermedad que no tiene cura y mantienen contacto con otras mujeres incluso con dos varones que pasan por la misma situación.
La intención de ellas es formar en la provincia una asociación o alguna otra institución para brindar asesoramiento tanto a pacientes como a familiares y conseguir especialistas que atiendan sus dolencias, entre ellos un reumatólogo. En pos de ese objetivo, este fin de semana tendrán un stand en la carpa que montará el Ministerio de Salud en la exposición rural de Santa Rosa.
Nieto contó que el lupus es una enfermedad “muy poco frecuente o rara” porque las propias defensas del cuerpo atacan el sistema inmunológico, pudiendo dañar casi todos los órganos internos, articulaciones, músculos, piel y cerebro.
Es una patología que afecta principalmente a mujeres en edad fértil, aunque a nivel provincial se han encontrado casos en hombres. “No hay un tratamiento exclusivo sino medicación para cada lesión”, indicó. “Me diagnosticaron la enfermedad en 2004 cuando tuve la primera crisis real que me dañó varios órganos y estuve convaleciente varias semanas. Generé el cuadro porque estaba con una septicemia y un stress emocional muy fuerte”, continuó.
En la actualidad, tiene “controlada” la enfermedad y se realiza controles médicos rutinarios. “Como afecta a mujeres jóvenes en edad fértil, a medida que van pasando los años el lupus tiene menos actividad y al llegar a los 40 se nota y mucho”, afirmó. Antes de esa edad, llegó a tomar el doble de medicamentos de los que consume hoy, que son ocho pastillas, que no atacan el lupus sino que tratan las lesiones que va provocando.
A los 33 años.
Del Ruiz relató que le diagnosticaron lupus en noviembre del año pasado con 33 años y después de tres meses de intensos dolores en las articulaciones. “Casi dejé de caminar, no me encontraban lo que tenía porque no hay análisis específicos para determinar la enfermedad de base, entonces se van descartando distintos de tipos de enfermedades ya que los síntomas son parecidos a distintas patologías como artritis, artrosis u otras”, señaló.
Consultada sobre su reacción al enterarse, respondió: “Fue muy raro, porque no conocía la enfermedad, tuve que aprender a convivir con ella porque al ser autoinmune no tengo cura, tengo tratamiento para tener una buena calidad de vida”.
Toma cinco medicamentos por día “para todas las afecciones que he tenido y a su vez para las que me producen los mismos remedios porque, por ejemplo, para las articulaciones empecé a tomar corticoides y suprimen calcio y vitaminas, entonces, me recetaron complejos vitamínicos. Además, se me disparó el problema de tiroides y estoy medicada”.
“No es contagioso”.
Ambas dejaron en claro que el lupus “no es contagioso” y existe “un grado mínimo” de que sea hereditario. “La idea que tenemos es agrupar a todos los pacientes ya sea para la contención emocional como para difundir lo que nos está pasando, por eso, vamos a estar en la Rural el 1 y 2 de octubre en la carpa del Ministerio de Salud acompañados por nuestras familias y amigos que siempre nos apoyan”, adelantaron.
Crearon la página “Lupus La Pampa” en Facebook. “En el grupo seremos unas veinte personas, entre ellas, dos varones, que también los ataca en un porcentaje mínimo. Vamos a estar en el stand y nos gustaría que se acerquen más personas enfermas”.
“Nuestro objetivo es formar una asociación, obtener la personería jurídica y con eso podríamos luchar para conseguir un reumatólogo que atienda en el hospital Lucio Molas a los que no tenemos obra social porque actualmente te derivan a uno privado o directamente a Buenos Aires”, señalaron. La medicación, en general, “es cara”, pero la cubre Salud Pública, dijeron.
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20/4/17
El estrés crónico puede favorecer enfermedades autoinmunes [20-4-17]
El estrés crónico puede favorecer enfermedades autoinmunes
Los profesores Alón Monsonego, Idán Harpaz y Haguit Cohen, de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Ben Gurión (sur de Israel), localizaron por primera vez los mecanismos que causan daño a las funciones reguladoras del sistema inmunológico en ratones sometidos a estrés crónico.
El sistema inmunológico está formado por un conjunto de mecanismos que protegen a un organismo de infecciones por medio de la identificación y eliminación de agentes patógenos.
Las enfermedades autoinmunes tales como la psoriasis o el lupus se originan por una respuesta exagerada contra sustancias y tejidos que normalmente están presentes en el cuerpo y que dan la pista de que su sistema de defensa se encuentra "alterado" y termina atacando células del propio organismo en lugar de protegerlo.
Alón Monsonego profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Ben Gurión
Hasta la fecha no se sabía a ciencia cierta qué activaba este tipo de respuestas y la teoría más extendida era que se trataba de una reacción cruzada por la que el organismo ataca a moléculas muy semejantes a las propias y termina dañándose a sí mismo.
En todo caso, se había estudiado la relación directa entre la química cerebral y el sistema inmunológico, que apuntaba a que uno de los posibles orígenes de este tipo de enfermedades era psicosomático, es decir, como consecuencia de un gran estrés.
"El estrés crónico, junto a otros factores como la genética y el entorno, pueden dañar el funcionamiento del sistema inmunológico, que es importante pues regula su defensa e impide que sea atacado. Este mecanismo parte del cerebro, del hipotálamo", explicó el profesor Monsonego, integrante del departamento de Microbiología e Inmunología de la facultad de Ciencias de la Salud en Ben Gurión.
El cuerpo humano reacciona frente al estrés liberando importantes hormonas que le permiten manejar situaciones estresantes (combatirlas o escapar de ellas).
"No es la primera vez que se investiga este proceso, pero sí es la primera que hemos localizado el mecanismo. Hemos descubierto los lugares del sistema inmunológico que fueron dañados al ser expuestos a este tipo de estrés crónico. En esto el estudio es pionero", subrayó el científico.
La investigación israelí, publicada recientemente en la Revista Europea de Inmunología, muestra que el fenómeno está originado, entre otros factores, por el daño en la liberación de niveles adecuados de glucocorticoides (hormonas conocidas como cortisol en humanos y corticosterona en roedores) en respuesta a estímulos.
Esto se debe probablemente a la falta de sensibilidad en células específicas del sistema inmune, que causan inflamación patógena a esas hormonas, que como consecuencia del estrés no pueden inhibir adecuadamente las células que promueven la inflamación.
El estudio reveló asimismo que estos procesos se dan de forma más recurrente en hembras que en varones, lo que podría explicar en parte los altos niveles de dolencias autoinmunes entre las féminas.
Al mismo tiempo, los altos niveles de glucocorticoides en aquellos roedores sometidos a estrés crónico dañaron su sistema inmune y su habilidad para hacer frente a retos inmunológicos esenciales para lograr el equilibrio interno.
Los resultados de la investigación sugieren que mientras un elevado nivel de glucocorticoides generalmente protege contra el empeoramiento de las enfermedades autoinmunes, cuando la exposición al estrés es prolongada en el tiempo puede producirse un empeoramiento de los síntomas.
Por ende, el estudio pone en duda la eficacia del tratamiento de este tipo de dolencias con esteroides, pues el abuso de estos medicamentos con los que se trata la inflamación en pacientes que padecen estrés crónico podría agravar sus síntomas.
Los investigadores estiman que medir la función del eje HPA (Hipotalámico-Pituitario-Adrenal), que permite al organismo manejar situaciones estresantes, podría servir de importante herramienta diagnóstica para determinar cómo opera el sistema inmune.
También analizan los efectos de los glucocorticoides en el envejecimiento y la progresión de enfermedades neuro-degenerativas como el alzheimer, y advierten de que existe una relación aparente entre esas hormonas del sistema inmune y el envejecimiento.
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6/4/17
El ‘engaño’ inmunológico se postula como terapia en esclerosis múltiple
El ‘engaño’ inmunológico se postula como terapia en esclerosis múltiple
Se trata de un tratamiento probado en ratones presentado en el encuentro anual de la Sociedad Americana de Química
redaccionmedica.com
Un equipo de científicos de la Universidad de Maryland ha logrado engañar al sistema inmune de ratones con parálisis por la esclerosis múltiple, según un estudio presentado en la 253ª Reunión Anual de la Sociedad Americana de Química (ACS) que se está celebrando en San Francisco (EE.UU.).
El estudio muestra cómo un tratamiento experimental aplicado a estos ratones enfermos es capaz de ‘reeducar’ a las células del sistema inmune para que dejen de destruir la mielina, la membrana que recubre las células nerviosas que si se daña puede provocar parálisis en los miembros del cuerpo. Por tanto, con la reeducación de estos linfocitos T en su cese de ataque a la membrana, el organismo acaba produciendo mielina para revertir el daño causado por la esclerosis múltiple y el animal acaba recuperando su capacidad de movimiento.
“El problema con las inmunoterapias actuales es que no son específicas, actúan ampliamente comprometiendo todo el sistema inmunológico y no se centran únicamente en aquellas células inmunes responsables del daño”, explica Christopher Jewell, director de la investigación.
Para llevar a cabo el estudio, los autores se centraron en los ganglios linfáticos como posible diana para generar una respuesta inmune específica, e inyectaron moléculas orgánicas en los ganglios linfáticos de los ratones enfermos. Poco a poco, las partículas reprogramaron el entorno del tejido linfático para generar células inmunes que viajaran al cerebro y detuvieran el ataque contra la mielina y, de esa forma, los ratones volvieron a caminar.
Un segundo estudio para otras enfermedades autoinmunes
Los investigadores ya están trabajando en un segundo estudio para evaluar el efecto en otras enfermedades autoinmunes, como en los trasplantes o en la diabetes tipo 1, en la que el sistema inmune ataca el páncreas.
Además, según los expertos el siguiente paso será probarlo en simios y después se estudiarán las posibilidades de aplicarlo en humanos.
Se trata de un tratamiento probado en ratones presentado en el encuentro anual de la Sociedad Americana de Química
redaccionmedica.com
Un equipo de científicos de la Universidad de Maryland ha logrado engañar al sistema inmune de ratones con parálisis por la esclerosis múltiple, según un estudio presentado en la 253ª Reunión Anual de la Sociedad Americana de Química (ACS) que se está celebrando en San Francisco (EE.UU.).
El estudio muestra cómo un tratamiento experimental aplicado a estos ratones enfermos es capaz de ‘reeducar’ a las células del sistema inmune para que dejen de destruir la mielina, la membrana que recubre las células nerviosas que si se daña puede provocar parálisis en los miembros del cuerpo. Por tanto, con la reeducación de estos linfocitos T en su cese de ataque a la membrana, el organismo acaba produciendo mielina para revertir el daño causado por la esclerosis múltiple y el animal acaba recuperando su capacidad de movimiento.
“El problema con las inmunoterapias actuales es que no son específicas, actúan ampliamente comprometiendo todo el sistema inmunológico y no se centran únicamente en aquellas células inmunes responsables del daño”, explica Christopher Jewell, director de la investigación.
Para llevar a cabo el estudio, los autores se centraron en los ganglios linfáticos como posible diana para generar una respuesta inmune específica, e inyectaron moléculas orgánicas en los ganglios linfáticos de los ratones enfermos. Poco a poco, las partículas reprogramaron el entorno del tejido linfático para generar células inmunes que viajaran al cerebro y detuvieran el ataque contra la mielina y, de esa forma, los ratones volvieron a caminar.
Un segundo estudio para otras enfermedades autoinmunes
Los investigadores ya están trabajando en un segundo estudio para evaluar el efecto en otras enfermedades autoinmunes, como en los trasplantes o en la diabetes tipo 1, en la que el sistema inmune ataca el páncreas.
Además, según los expertos el siguiente paso será probarlo en simios y después se estudiarán las posibilidades de aplicarlo en humanos.
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20/3/17
Enfermedades autoinmunes: Cuáles son, causas y tratamiento [20-3-17]
Enfermedades autoinmunes: Cuáles son, causas y tratamiento
Detrás del término enfermedad autoinmune se esconden una larga lista de trastornos de la salud. ¿Cuáles son?, ¿cómo reconocerlos?
El término enfermedad autoinmune incluye una lista de patologías caracterizadas, y provocadas, por una reacción imprevisible, y en apariencia inexplicable, del sistema inmunológico. Esto se traduce, en pocas palabras, en que el sistema inmune se defiende del propio organismo, responde como si hubiera una autoagresión. ¿De qué enfermedades estamos hablando?, ¿cuáles son sus síntomas más comunes? y, sobre todo, ¿qué hacer? Vamos a ver, a continuación, con más detenidamente todo lo que encierran las enfermedades autoinmunes y los efectos que pueden tener sobre el bienestar y la salud.
Cuáles son
La reacción del sistema inmune puede ser de varios tipos. Por un lado, puede dirigir su respuesta hacia las células de la sangre, pero también a la piel, los músculos, las articulaciones o los tejidos que recubren y conforman los órganos.
Dentro de esta clasificación también se incluyen diversas de las denominadas enfermedades raras, llamadas así porque afectan a un porcentaje de población muy reducida, en torno al 6% de la población mundial según datos médicos.
Entre las patologías más conocidas se incluyuen la enfermedad de Crohn, que se caracteriza por el sangrado y la inflamación del intestino; la artritis reumatoide, con la afectación de las articulaciones; y la fibromialgia, donde se ven afectados los músculos, tendones y ligamentos. La diabetes tipo 1, provocada por la destrucción de las células pancreáticas productoras de insulina, y la esclerosis múltiple, una enfermedad que afecta al sistema nervioso central.
Causas
El origen de estos trastornos, en algunos casos, sigue siendo una pregunta sin respuesta. Sí se sabe, y así lo han constatado diversos estudios, que entre los factores que intervienen en la aparición de estas enfermedades se incluyen los factores genéticos y ambientales.
Síntomas
Es complicado hacer una lista completa y exhaustiva de los síntomas asociados con estas enfermedades. Cada enfermedad autoinmune tiene una serie de peculiaridades y se manifiesta con unos síntomas específicos. Sin embargo, sí es posible nombrar, a título indicativo, algunos síntomas comunes a las enfermedades autoinmunes, tales como mareos, malestar general, irritabilidad, fatiga y fiebre.
Tratamiento
En la mayoría de las enfermedades autoinmunes no hay un tratamiento definitivo, pero las terapias actuales sí son eficaces para controlar los síntomas y ralentizar su progresión. Las únicas opciones de tratamiento disponibles se basan en la administración de fármacos, los cuales lógicamente varían en función de la enfermedad autoinmune a tratar. Un objetivo, sin embargo, común a todas las opciones terapéuticas es luchar contra la reacción anormal del sistema inmunológico, pero sin que ello afecte a su capacidad de reacción frente a las amenazas reales, la agresión por agentes patógenos externos como virus y bacterias.
Enfermedad de Crohn
La enfermedad de Crohn es una patología inflamatoria del intestino. Los síntomas principales consisten en diarrea y dolor abdominal, bastante fuerte. En ocasiones también puede provocar fiebre y pérdida de peso, debido a la pérdida de apetito o a la mala absorción de nutrientes. Los mismos síntomas son típicos de la colitis ulcerosa, una enfermedad muy similar. El tratamiento de la enfermedad de Crohn se basa en tomar algunos fármacos para reducir los síntomas y prevenir complicaciones, tales como mesalazina, cortisona, inmunosupresores y antibióticos.
En este caso, la dieta es fundamental para aliviar los síntomas intestinales. Es importante seguir una alimentación completa y equilibrada.
Algunos pacientes pueden encontrar alivio siguiendo una dieta más ligera y baja en fibra, sobre todo evitando los alimentos picantes. Los pacientes con enfermedad de Crohn con frecuencia presentan además intolerancia a la lactosa, por lo que es bueno moderar el consumo de leche y productos lácteos. Asimismo, es esencial tomar mucho líquido para reponer las pérdidas debido a la disentería.
Artritis reumatoide
La artritis reumatoide afecta a las articulaciones, provocando dolor y rigidez. En la mayoría de los casos es una enfermedad crónica. A menudo puede afectar a diferentes articulaciones al mismo tiempo. Los afectados por la enfermedad se sienten cansado o pueden tener fiebre. Las partes más afectadas son los dedos, las muñecas, los codos, los hombros, el cuello, la cadera y las rodillas. Esta forma de artritis también puede atacar órganos internos como el corazón, los músculos, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso. Los síntomas principales son dolor en las articulaciones e hinchazón constante, provocando rigidez, lo que conduce a problemas en el movimiento.
Es importante practicar regularmente ejercicio, disfrutar de un buen descanso y el uso de algunos medicamentos que pueden aliviar el dolor y la hinchazón, como paracetamol o ibuprofeno. El médico también puede recomendar fármacos antirreumáticos. También ayuda controlar el peso y para mitigar los síntomas, aplicar una bolsa de agua caliente o hielo. Cuando el daño es debilitante, se puede recurrir a la cirugía , sobre todo para reparar daños en el fémur y rodilla.
Fibromialgia
La fibromialgia es un síndrome que afecta a los huesos y los músculos, causando dolor y fatiga. Se desconoce la causa real, pero las hipótesis apuntan a factores relacionados con alteraciones en los niveles de los neurotransmisores, los desequilibrios hormonales, trastornos del sueño y el estrés. Los síntomas principales consisten en dolor, sobre todo en el cuello, los hombros y los brazos.
Las personas con fibromialgia sienten una sensación de fatiga, síntoma que pueden incluso ocultar un problema más grave, y tienen dificultad para dormir. También tienen dolor de cabeza y migraña, hormigueo en las manos, dificultad para concentrarse, falta de atención, disminución de la fuerza muscular, rigidez de movimiento, calambres nocturnos, espasmos musculares, dificultad con el equilibrio. Además de la terapia con fármacos es muy importante llevar a cabo alguna actividad física. Los fármacos utilizados son paracetamol, antiinflamatorios y analgésicos.
Diabetes Tipo 1
La dibetes Tipo 1 se produce ocurre cuando el páncreas no puede producir la insulina, por lo que la glucosa no puede entrar en las células y se acumula en la sangre. Los síntomas más comunes son sed excesiva, la necesidad de orinar con frecuencia, una sensación de hambre constante, la pérdida de peso, fatiga, cicatrización lenta de cortes e infecciones. Es fundamental mantener bajo control el nivel de azúcar.
Es fundamental revisar la dieta y tomar insulina, que se puede administrar por inyección, varias veces al día. Es importante seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio, y adaptar la cantidad de alimentos ingeridos y la frecuencia de las comidas.
Esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta el sistema nervioso central. Se caracteriza por una degeneración progresiva de la mielina, sustancia que rodea las fibras nerviosas y permite el paso de señales desde el cerebro a los órganos y músculos del cuerpo. Dependiendo de la zona afectada, pueden aparecer diferentes síntomas. Las primeras manifestaciones a menudo son visión borrosa, distorsión de la percepción del color, ceguera en un ojo, debilidad muscular y dificultad con la coordinación y el equilibrio.
Las personas con esclerosis múltiple tienen también parestesia (manifestaciones sensoriales anormales), tales como sensación de adormecimiento, hormigueo o pérdida de la sensibilidad. También pueden aparecer trastornos del habla, temblores y mareos. Hay frecuentes déficits cognitivos, dependiendo de la zona del cerebro. No existe un tratamiento para curar esta enfermedad, pero las terapias disponibles pueden cambiar el curso de la enfermedad. Es importante elegir una terapia personalizada.
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15/3/17
Vivir con el lupus significa aprender a domesticar dolor [15-3-17]
“Vivir con el lupus significa aprender a domesticar dolor”
El mal autoinmunológico oculto ataca a sus víctimas destruyendo sus órganos. La mayoría de los pacientes son mujeres. Asbolup pide atención al Gobierno.
paginasiete.bo.-Liliana Carrillo V.
¿Te imaginas vivir con dolor cada día?, pregunta detrás de sus anteojos. A Ana Milenka García le detectaron lupus hace 37 años; en ese tiempo recibió al menos una decena de diagnósticos distintos, estuvo internada decenas de veces y en una ocasión la declararon muerta. Y pese a todo cuenta su vida con una sonrisa: "He pasado periodos de depresión -no te creas- pero tuve que aprender a vivir con lupus”.
"¿Lupus?”.
Cuando Martha Bermejo escuchó su diagnóstico, el nombre de la enfermedad le decía poco. Los meses previos habían sido para esta mamá de 45 años un deambular por médicos y hospitales. "Me detectaron desde artritis hasta un tumor cerebral. Me hacían miles de estudios y no encontraban lo que tenía... me estaban matando”.
Ellas son dos de los 600 enfermos que viven con lupus sólo en La Paz, el 90% son mujeres en edad fértil. No hay cifras oficiales y eso es una muestra de la desinformación que envuelve a esta enfermedad crónica.
"El lupus es una enfermedad autoinmune en la cual el sistema de defensa agrede a las propia células y órganos. Eso quiere decir que produce problemas cardiacas, neurológicas, pulmonares, renales; de hecho un 60% de los pacientes de lupus termina necesitando un trasplante de riñón”, explica el bioquímico inmunólogo Luis Fernando Sosa.
Desde que llegó desde tierras orientales para estudiar Bioquímica en la UMSA, Sosa se dedicó a la enfermedad. Sobre el lupus realizó su tesis y ahora lo sigue investigando como jefe de Histocompatibilidad e Inmonogenética del Seladis (Servicio de Laboratorio y Diagnóstico e Investigación en Salud).
"El lupus es el gran imitador porque tiene muchos síntomas de otras enfermedades y eso complica el diagnóstico”, asegura Sosa, como quien habla del enemigo al que se respeta pero se debe derrotar. "Afecta no sólo físicamente al paciente sino también en lo psicológico, familiar y económico, porque el tratamiento -que incluye análisis mensuales y medicinas- es caro”.
Shirley Sánchez había padecido ocho años de inexplicables anemias. Hace cuatro años le detectaron artritis -que es el primer diagnóstico del lupus- y hace tres, finalmente, descubrieron que padecía la enfermedad. "Cuando asumí el diagnóstico me dije: bueno pues, la vida sigue”. Hace un año, Shirley -con ayuda del doctor Sosa- reactivó la Asociación Boliviana contra el Lupus (Asbolup).
Ese grupo se formó hace 20 años, pero no trabajaba hace seis debido a "que la mayoría de los integrantes ya había fallecido”. Hasta hace una década, la tasa de mortalidad del lupus era del 50% de enfermos.
"En general, el diagnóstico del lupus es tardío y eso hace que la calidad de vida de los pacientes sea mala. Los análisis y medicinas cuestan entre 800 y mil bolivianos cada mes -explica Shirley- Por eso queremos sensibilizar a las autoridades para que el Gobierno incluya a los enfermos con lupus en un programa que baje costos de análisis de laboratorio y medicamentos”.
Otro de los objetivos de Asbolup es informar a la población sobre la enfermedad crónica.
"Mucha gente cree equivocadamente que el lupus es contagioso. O, cuando escuchan autoinmune, la confunden con VIH y hasta con cáncer”, explica Ana Milenka, quien en 37 años de padecer la enfermedad se ha convertido en una experta.
"Cuando me la detectaron yo no entendía, tenía 17 años y pensaba que me iba a sanar -cuenta Ana con la voz ronquita que le dejó una traqueotomía que una vez le salvó la vida-. Al principio me diagnosticaron ARJ (Artritis Reumatoidea Juvenil) y me trataban con oro. Después vino lo peor: el lupus afectó al sistema nervioso, me daban ataques epilépticos, tenía psicosis, entré en coma durante más de un mes y me declararon muerta, ya estaba en la puerta de la morgue”.
Ana Milenka no pierde la sonrisa ni cuando habla del dolor de articulaciones "que llegó cuando estaba en colegio y nunca más se fue”. Sonríe también cuando habla de su esposo, su "mejor amigo” desde hace 32 años.
Recomiendan no tener hijos a las pacientes con lupus. Raros son los casos de las mamás a quienes detectan el mal. Martha tenía ya dos hijos adolescentes cuando se enteró de la enfermedad. "Fue un golpe porque una, además de soportar el dolor debe pensar en los chicos. Es muy común que te deprimas”, comenta. En esas circunstancias, vio en televisión una entrevista a Shirley que hablaba sobre Asbolup. "Con el grupo he encontrado paz. Todos nos apoyamos. El lupus no tiene cura pero sé que no estoy sola”, dice.
"Es difícil vivir con el dolor, pero al tener una enfermedad crónica uno aprende a ser más humano, a valorar la vida”, dice Shirley con la fortaleza con la que impulsa a la Asbolup.
"Es importante que la gente se informe sobre qué es el lupus porque puede atacar a cualquiera. Ya los compañeros que tengan esta enfermedad invitarlos al grupo: juntos, es más fácil”, dice. Y, sin perder la sonrisa, Ana remata: "Se puede vivir con lupus, nosotros somos la prueba”.
El mal autoinmunológico oculto ataca a sus víctimas destruyendo sus órganos. La mayoría de los pacientes son mujeres. Asbolup pide atención al Gobierno.
paginasiete.bo.-Liliana Carrillo V.
¿Te imaginas vivir con dolor cada día?, pregunta detrás de sus anteojos. A Ana Milenka García le detectaron lupus hace 37 años; en ese tiempo recibió al menos una decena de diagnósticos distintos, estuvo internada decenas de veces y en una ocasión la declararon muerta. Y pese a todo cuenta su vida con una sonrisa: "He pasado periodos de depresión -no te creas- pero tuve que aprender a vivir con lupus”.
"¿Lupus?”.
Cuando Martha Bermejo escuchó su diagnóstico, el nombre de la enfermedad le decía poco. Los meses previos habían sido para esta mamá de 45 años un deambular por médicos y hospitales. "Me detectaron desde artritis hasta un tumor cerebral. Me hacían miles de estudios y no encontraban lo que tenía... me estaban matando”.
Ellas son dos de los 600 enfermos que viven con lupus sólo en La Paz, el 90% son mujeres en edad fértil. No hay cifras oficiales y eso es una muestra de la desinformación que envuelve a esta enfermedad crónica.
"El lupus es una enfermedad autoinmune en la cual el sistema de defensa agrede a las propia células y órganos. Eso quiere decir que produce problemas cardiacas, neurológicas, pulmonares, renales; de hecho un 60% de los pacientes de lupus termina necesitando un trasplante de riñón”, explica el bioquímico inmunólogo Luis Fernando Sosa.
Desde que llegó desde tierras orientales para estudiar Bioquímica en la UMSA, Sosa se dedicó a la enfermedad. Sobre el lupus realizó su tesis y ahora lo sigue investigando como jefe de Histocompatibilidad e Inmonogenética del Seladis (Servicio de Laboratorio y Diagnóstico e Investigación en Salud).
"El lupus es el gran imitador porque tiene muchos síntomas de otras enfermedades y eso complica el diagnóstico”, asegura Sosa, como quien habla del enemigo al que se respeta pero se debe derrotar. "Afecta no sólo físicamente al paciente sino también en lo psicológico, familiar y económico, porque el tratamiento -que incluye análisis mensuales y medicinas- es caro”.
Shirley Sánchez había padecido ocho años de inexplicables anemias. Hace cuatro años le detectaron artritis -que es el primer diagnóstico del lupus- y hace tres, finalmente, descubrieron que padecía la enfermedad. "Cuando asumí el diagnóstico me dije: bueno pues, la vida sigue”. Hace un año, Shirley -con ayuda del doctor Sosa- reactivó la Asociación Boliviana contra el Lupus (Asbolup).
Ese grupo se formó hace 20 años, pero no trabajaba hace seis debido a "que la mayoría de los integrantes ya había fallecido”. Hasta hace una década, la tasa de mortalidad del lupus era del 50% de enfermos.
"En general, el diagnóstico del lupus es tardío y eso hace que la calidad de vida de los pacientes sea mala. Los análisis y medicinas cuestan entre 800 y mil bolivianos cada mes -explica Shirley- Por eso queremos sensibilizar a las autoridades para que el Gobierno incluya a los enfermos con lupus en un programa que baje costos de análisis de laboratorio y medicamentos”.
Otro de los objetivos de Asbolup es informar a la población sobre la enfermedad crónica.
"Mucha gente cree equivocadamente que el lupus es contagioso. O, cuando escuchan autoinmune, la confunden con VIH y hasta con cáncer”, explica Ana Milenka, quien en 37 años de padecer la enfermedad se ha convertido en una experta.
"Cuando me la detectaron yo no entendía, tenía 17 años y pensaba que me iba a sanar -cuenta Ana con la voz ronquita que le dejó una traqueotomía que una vez le salvó la vida-. Al principio me diagnosticaron ARJ (Artritis Reumatoidea Juvenil) y me trataban con oro. Después vino lo peor: el lupus afectó al sistema nervioso, me daban ataques epilépticos, tenía psicosis, entré en coma durante más de un mes y me declararon muerta, ya estaba en la puerta de la morgue”.
Ana Milenka no pierde la sonrisa ni cuando habla del dolor de articulaciones "que llegó cuando estaba en colegio y nunca más se fue”. Sonríe también cuando habla de su esposo, su "mejor amigo” desde hace 32 años.
Recomiendan no tener hijos a las pacientes con lupus. Raros son los casos de las mamás a quienes detectan el mal. Martha tenía ya dos hijos adolescentes cuando se enteró de la enfermedad. "Fue un golpe porque una, además de soportar el dolor debe pensar en los chicos. Es muy común que te deprimas”, comenta. En esas circunstancias, vio en televisión una entrevista a Shirley que hablaba sobre Asbolup. "Con el grupo he encontrado paz. Todos nos apoyamos. El lupus no tiene cura pero sé que no estoy sola”, dice.
"Es difícil vivir con el dolor, pero al tener una enfermedad crónica uno aprende a ser más humano, a valorar la vida”, dice Shirley con la fortaleza con la que impulsa a la Asbolup.
"Es importante que la gente se informe sobre qué es el lupus porque puede atacar a cualquiera. Ya los compañeros que tengan esta enfermedad invitarlos al grupo: juntos, es más fácil”, dice. Y, sin perder la sonrisa, Ana remata: "Se puede vivir con lupus, nosotros somos la prueba”.
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Lupus
24/2/17
¿Sabía que el lupus se presenta con mayor frecuencia en mujeres entre los 20 y 50 años? [24-2-17]
¿Sabía que el lupus se presenta con mayor frecuencia en mujeres entre los 20 y 50 años?
Se trata de una enfermedad que no tiene cura y podría llegar a causar un daño severo en cualquier órgano. Sin embargo, la enfermedad es controlable.
El lupus es una enfermedad autoinmune que puede manifestar complicaciones en cualquier parte del cuerpo (la piel, las articulaciones y/o los órganos internos). Según los especialistas, para diagnosticar y tratar adecuadamente esta enfermedad, la primera clave es fortalecer la relación médico – paciente, pues a partir de una buena comunicación las personas que viven con lupus expresan mejor sus síntomas y así se determina qué tipo de tratamiento debe seguir.
“El lupus puede ser una enfermedad grave que no tiene cura y podría llegar a causar un daño severo en cualquier órgano, causando una interrupción en el funcionamiento de los riñones, el cerebro, el pulmón, el corazón, entre otros. Sin embargo, la enfermedad es controlable, por lo que se requiere que el paciente se adhiera al tratamiento siguiendo las recomendaciones expresadas en cada consulta para mejorar su calidad de vida”, explica el Dr. Daniel Fernández, Internista – Reumatólogo del Hospital San Ignacio.
Para el Dr. Fernández es fundamental que en la consulta el paciente pueda hablar abierta y cómodamente con su médico de los síntomas que está experimentando. Este es un escenario perfecto para que especialista y paciente fortalezcan su relación y atiendan la enfermedad, mejorando la calidad de vida de quien vive con ella.
El lupus puede ser difícil de diagnosticar, pues se manifiesta de manera diferente en cada persona. Los síntomas de la patología, al ser tan amplios y variados, pueden aparecer y desaparecer, afectando distintas partes del cuerpo. Por esta razón, es importante que el paciente identifique si presenta algunas de las señales o síntomas de la enfermedad, con el fin de recurrir y fortalecer su relación con el médico tratante en búsqueda de alternativas para tomar medidas preventivas y mejoras a futuro desde su fase inicial.
Estos son algunos de los síntomas que presentan las personas que viven con lupus. Algunos de ellos son más comunes que otros:
- Manchas rojizas en la piel, a veces en la cara toman la forma de mariposa
- Artritis (dolor e inflamación articular)
- Fiebre inexplicable
- Dolor en el pecho a veces acompañado de dificultad para respirar
- Fatiga extrema (sentirse cansado todo el día)
- Alopecia o pérdida de cabello
- Palidez de los dedos de manos o pies cuando se exponen al frío
- Ulceras en boca o nariz
- Sensibilidad al sol
- Abortos repetidos
- Convulsiones
- Problemas del riñón
“Para un adecuado manejo con los pacientes, se sugiere generar un ambiente de confianza con ellos, que vean al médico como un amigo, como una persona que está para apoyarlos. El médico debe utilizar un lenguaje sencillo para que haya un claro entendimiento y fortalecer la relación médico-paciente”, indicó el Dr. Fernández.
Un estudio reciente, denominado Relación – Médico Paciente de María Antonieta Rodríguez Arce, explica que se debe lograr una mejor relación entre los profesionales de la salud y los pacientes, fortaleciendo factores sociales y culturales que potencialicen un vínculo desde el punto de vista afectivo y se refleje en un apoyo tanto en la curación como en la enfermedad.
Sobre la enfermedad
Actualmente en Colombia hay muy poca información estadística de prevalencia sobre el lupus y sólo es posible encontrar sub-registros. En Europa y Estados Unidos se encuentra que hay un índice de presencia de la patología entre 20 y 150 personas por cada 100 mil habitantes.
Cualquier persona puede tener lupus, pero se presenta con mayor frecuencia en mujeres entre los 20 y 50 años. Por cada 9 mujeres con la enfermedad, hay un hombre. No obstante, la enfermedad también se puede presentar en niños y en ancianos.
Aunque actualmente no hay cura para la enfermedad, el Dr. Fernández sugiere que para un buen manejo del lupus es indispensable adherirse al tratamiento indicado por su reumatólogo, pues seguirá de cerca el caso, y según sea necesario, se pedirá la ayuda de otros profesionales de la salud como dermatólogos, cardiólogos, nefrólogos, neurólogos, dietistas, psicólogos, etc.
Se trata de una enfermedad que no tiene cura y podría llegar a causar un daño severo en cualquier órgano. Sin embargo, la enfermedad es controlable.
El lupus es una enfermedad autoinmune que puede manifestar complicaciones en cualquier parte del cuerpo (la piel, las articulaciones y/o los órganos internos). Según los especialistas, para diagnosticar y tratar adecuadamente esta enfermedad, la primera clave es fortalecer la relación médico – paciente, pues a partir de una buena comunicación las personas que viven con lupus expresan mejor sus síntomas y así se determina qué tipo de tratamiento debe seguir.
“El lupus puede ser una enfermedad grave que no tiene cura y podría llegar a causar un daño severo en cualquier órgano, causando una interrupción en el funcionamiento de los riñones, el cerebro, el pulmón, el corazón, entre otros. Sin embargo, la enfermedad es controlable, por lo que se requiere que el paciente se adhiera al tratamiento siguiendo las recomendaciones expresadas en cada consulta para mejorar su calidad de vida”, explica el Dr. Daniel Fernández, Internista – Reumatólogo del Hospital San Ignacio.
Para el Dr. Fernández es fundamental que en la consulta el paciente pueda hablar abierta y cómodamente con su médico de los síntomas que está experimentando. Este es un escenario perfecto para que especialista y paciente fortalezcan su relación y atiendan la enfermedad, mejorando la calidad de vida de quien vive con ella.
El lupus puede ser difícil de diagnosticar, pues se manifiesta de manera diferente en cada persona. Los síntomas de la patología, al ser tan amplios y variados, pueden aparecer y desaparecer, afectando distintas partes del cuerpo. Por esta razón, es importante que el paciente identifique si presenta algunas de las señales o síntomas de la enfermedad, con el fin de recurrir y fortalecer su relación con el médico tratante en búsqueda de alternativas para tomar medidas preventivas y mejoras a futuro desde su fase inicial.
Estos son algunos de los síntomas que presentan las personas que viven con lupus. Algunos de ellos son más comunes que otros:
- Manchas rojizas en la piel, a veces en la cara toman la forma de mariposa
- Artritis (dolor e inflamación articular)
- Fiebre inexplicable
- Dolor en el pecho a veces acompañado de dificultad para respirar
- Fatiga extrema (sentirse cansado todo el día)
- Alopecia o pérdida de cabello
- Palidez de los dedos de manos o pies cuando se exponen al frío
- Ulceras en boca o nariz
- Sensibilidad al sol
- Abortos repetidos
- Convulsiones
- Problemas del riñón
“Para un adecuado manejo con los pacientes, se sugiere generar un ambiente de confianza con ellos, que vean al médico como un amigo, como una persona que está para apoyarlos. El médico debe utilizar un lenguaje sencillo para que haya un claro entendimiento y fortalecer la relación médico-paciente”, indicó el Dr. Fernández.
Un estudio reciente, denominado Relación – Médico Paciente de María Antonieta Rodríguez Arce, explica que se debe lograr una mejor relación entre los profesionales de la salud y los pacientes, fortaleciendo factores sociales y culturales que potencialicen un vínculo desde el punto de vista afectivo y se refleje en un apoyo tanto en la curación como en la enfermedad.
Sobre la enfermedad
Actualmente en Colombia hay muy poca información estadística de prevalencia sobre el lupus y sólo es posible encontrar sub-registros. En Europa y Estados Unidos se encuentra que hay un índice de presencia de la patología entre 20 y 150 personas por cada 100 mil habitantes.
Cualquier persona puede tener lupus, pero se presenta con mayor frecuencia en mujeres entre los 20 y 50 años. Por cada 9 mujeres con la enfermedad, hay un hombre. No obstante, la enfermedad también se puede presentar en niños y en ancianos.
Aunque actualmente no hay cura para la enfermedad, el Dr. Fernández sugiere que para un buen manejo del lupus es indispensable adherirse al tratamiento indicado por su reumatólogo, pues seguirá de cerca el caso, y según sea necesario, se pedirá la ayuda de otros profesionales de la salud como dermatólogos, cardiólogos, nefrólogos, neurólogos, dietistas, psicólogos, etc.
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21/2/17
Las enfermedades autoinmunes siguen siendo un misterio [21-2-17]
Se trata de respuestas fallidas de nuestras defensas corporales. Algunas son conocidas, como la diabetes y el celiaquismo, pero según la OMS existen más de 80.
Qué pasaría si, de repente, el ejército de células encargadas de protegerte considerara que las células que forman tu piel, tus músculos o incluso tu cerebro son el enemigo a abatir? Este es el tipo de autosabotaje que soportan quienes padecen enfermedades autoinmunes, una respuesta fallida de nuestras defensas corporales.
De acuerdo con los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hoy se conocen más de ochenta dolencias de este tipo, que afectan a entre el 3 % y el 7 % de la población occidental. Algunas son bien conocidas, como la diabetes, el celiaquismo, la enfermedad de Crohn o el lupus eritematoso sistémico.
Para muchas de ellas existen tratamientos, pero ninguna tiene cura definitiva por ahora, y lo más preocupante de estos males es que aún ignoramos la mayoría de sus mecanismos biológicos. Existen muchos fundamentos de estos trastornos por separado, pero no existe una explicación común sobre su origen que resulte satisfactoria.
Lo que está claro es que, en la mayoría de los casos, la autoinmunidad aparece cuando unas proteínas llamadas autoanticuerpos señalan como hostiles a células aparentemente sanas. Es lo que sucede con la enfermedad de Graves, en la que determinados autoanticuerpos se unen a receptores hormonales de la glándula tiroides y la activan en exceso.
Esto provoca hipertiroidismo, que provoca pérdida de peso, ojos saltones, debilidad muscular y temblores, entre otros síntomas. Esta anarquía inmunológica también explica la artritis reumatoide, desencadenada cuando el cartílago que forma las articulaciones es destruido por un anticuerpo llamado factor reumatoide; y la diabetes tipo 1, en la que el sistema inmune arremete contra las células productoras de insulina del páncreas.
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